«Si ahora mismo me dijeran: “O apostatas de tu fe o te matamos”, apostataría tranquilamente. Creo que sería la mejor manera de ser fiel a la fe de Jesús,»
Ha escrito José Arregi en su blog . A su comentario le contesta el escritor Graham Greene, en su novela El poder y la gloria, ambientada en la persecución religiosa ocurrida en México diez años antes que la de España. Así es como lo interpretarían los que perseguían a la religión. «El teniente yacía de espaldas, con los ojos abiertos; los cascarudos rebotaban contra el techo. Recordaba al cura que los Camisas Rojas habían fusilado contra el muro del cementerio, en la colina; también era un hombre regordete, de ojos saltones. Era un monseñor, y creía que eso lo protegería; sentía una especie de desprecio por el bajo clero, y hasta el último momento insistió en su jerarquía. Sólo al final recordó sus oraciones. Se arrodilló, y le dieron tiempo para un breve acto de contrición. El teniente había presenciado la escena; no le concernía directamente. En total, habían fusilado unos cinco curas; dos o tres se habían escapado; el obispo estaba a salvo en la ciudad de Méjico, y uno se h...