miércoles, 9 de agosto de 2017

Irse de rositas







Religión Digital han publicado un comentario en nuestra opinión sorprendente; "El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se va de rositas. La fiscalía de la ciudad andaluza ha decidido archivar la denuncia que presentó contra él el Observatorio contra la LGBTfobia". Nos preguntamos si esperaban que a don Francisco Javier le sancionasen por decir lo que más ó menos dice el Catecismo... Se ve que en este caso no se aplica palabras como misericordia que ahora se usan, aunque al menos se podría haber usado palabras civiles como tolerancia, respeto a la opinión discrepante, etc. Y se parece un poco al personaje del sacerdote de la película de Scorsese, Silencio, que se dedica a denunciar a otros cristianos.

Como dijimos en una entrada anterior a veces lo que parece más libertad es en el fondo más restrictivo aunque lo acompañen buenos gestos, y el caso de los Obama-Clinton contra las monjas que se negaban a incluir anticonceptivos en sus dispensarios es un ejemplo. Si el arzobispo de Granada no puede decir lo que ha dicho sobre la sexualidad su religión durante 2.000 años, ¿dónde quedaría la libertad religiosa real?. En el fondo se trata de; hago bandera de la defensa de la libertad mientras no digas algo que me contraríe (y no nos referimos a descalificaciones, sino a discrepar de ideas como la ideología de género). Algunos nos consideran en los extremos y no defendemos que todo sea válido sólo porque ya este socialmente asumido pero al menos no hacemos de la libertad una bandera.

Aunque quizás don Francisco Javier no se parado en reflexiones como estas porque debe tener más paciencia que nosotros.

Porque además va a ser evolutivo, hace pocos años era impensable algo como el llamado matrimonio homosexual y hoy si se cuestiona le pueden acusar a uno de delito de odio (para estos católicos más progresistas, por ejemplo no se sabe que en el Vaticano II se hablase de este tipo de uniones).

El progresismo se caracteriza por no parar, si lo hiciera dejaría de tener sentido ese concepto y se convertiría a partir de entonces en conservador. Como curiosidad, cuando hace pocos años el ministro Gallardón planteó volver a una ley del aborto de supuestos hubo algún político que le acusó de franquista (!), aunque en realidad estaba planteando volver a la ley del aborto aprobada por un gobierno socialista en 1985 con la oposición del partido al que pertenecía el señor Gallardón, y esa ley era en ese momento la cima del progresismo. Lo que muestra que esta mentalidad es un proceso de avance continuo y lo que ayer era progresista hoy es considerado ultraconsevador.

Pero seguirá ocurriendo, así los católicos que hoy se consideran más acordes con la mentalidad actual y tratan mal a los que siguen los principios, no saben qué van a defender dentro de pocos años porque el progresismo no va a parar de inventar cosas nuevas. Hoy están en la defensa de los derechos LGTBI, y dentro de unos años puede ser de que desaparezca totalmente el concepto de familia y sólo se hable de sociedades de interés compartido, de la poligamia, la plurigamia, etc, ¿quién sabe?.






lunes, 31 de julio de 2017

Ir a misa por costumbre








Ir a misa por costumbre ó mejor la costumbre de ir a misa, pensamos que es algo bueno. Aunque naturalmente sea mucho mejor que quien va a misa lo haga con pleno convencimiento y sea un católico coherente, con fallos puntuales. Pero un católico incoherente aunque tenga ante todos una imagen desagradable es mejor que vaya a misa a que no lo haga, porque al menos escuchará las lecturas, las homilías, etc, y estará en contacto con otras personas que le den buen ejemplo. Como decimos un cristiano incoherente, incluso un hipócrita, da una imagen poco agradable, dice una cosa y hace otra, pero está más cerca de encontrar el camino bueno, de la posibilidad de reconducirse, que quien no tiene contacto alguno.

Hay que tener en cuenta la naturaleza caída del hombre, con tendencia a fallar, más si no tiene ayudas y el ambiente le induce a caer. En todos los tiempos ha habido católicos que han fallado en distintos grados, unos poco y otros más, y el ambiente de hoy en las sociedades induce bastante a ello. Así rechazar a los que no sean coherentes, es dejarlos a veces sin ayuda frente a una cultura que predomina. Por ejemplo algo hoy muy mal visto, los corruptos, obviamente es una acción condenable apropiarse de lo que no es de uno, pero vivimos en sociedades muy materialistas donde el éxito se mide por la riqueza que se tiene y poco más, y es más probable que haya personas que se dejen llevar por esa inclinación. Y de forma parecida con otras inclinaciones desordenadas.

Por ello se puede considerar la obligación dominical de ir a misa como algo beneficioso, porque los que están convencidos y son coherentes no necesitan de una obligación, van voluntariamente, sin embargo a un católico que no le apetece, sentir que tiene una obligación le puede ayudar a corto ó medio plazo.

Lo que parece complicado es promover no tener en cuenta normas y esperar que los católicos sean siempre coherentes y puedan dar ejemplo a otros para atraerlos. Porque ¿coherentes con respecto a qué? a unas normas se supone. Tradicionalmente lo católico ha partido de la naturaleza humana para cambiarla aunque con altibajos, pero para ello antes ha habido claras unas normas conocidas por todos, y cuando se ha fallado siendo incoherente, perseverar con paciencia en la orientación a esas personas, sabiendo que fallar es condición humana.

Por contra ahora parece que se quieren difuminar las normas y se critica a los incoherentes, en medio de sociedades bastante secularizadas. Pensamos que se trata de planteamientos ideales que quieren llegar a un fin, no ser rígidos con las normas y esperar que los católicos sean coherentes, pero no parten de la realidad, tener en cuenta limitaciones humanas como las debilidades que afectan a todos, no ser inmunes a la influencia del ambiente, los altibajos...

También ideas como que es mejor no ser creyente que ser una creyente incoherente. Porque un incoherente se deja llevar de una tendencia humana hacía algo malo, pero esa tendencia humana, sea la que sea, también afectará al no creyente, que es una obviedad decirlo también es humano. Y suele pasar que el creyente incoherente ó hipócrita al menos no lo defiende públicamente como algo válido, y si actúa mal lo suele hacer a escondidas. No induce a otros a obrar mal y como hemos dicho al principio tienen más cercano encontrar el camino bueno. Naturalmente no se trata de defender la actitud de un hipócrita, es condenable, pero pensamos que es menos mala que quien ni siquiera la oculta.

Y este efecto se ve a través de la historia, la película La Misión nos contaba con acierto un ejemplo, en la América hispana había hacendados que llamándose católicos tenían exclavizados a indios, eran incoherentes e hipócritas al presentarse como prácticantes, mientras esa realidad la ocultaban porque les beneficiaba económicamente (la debilidad de la codicia), pero a su vez había misiones jesuitas donde los indios encontraban refugio y servían para acusar a los hacendados de su mala acción. Pero todo cambia cuando los reinos europeos deciden apartar a la religión y actuar como si Dios no existiese y disuelven las misiones. Lo primero es imperfecto por la fragilidad humana, pero en lo segundo se pierde el concepto reconocible de lo que está mal. Y esto llega a nuestros días, las leyes que se han ido aprobando a las que nos hemos opuesto, aborto, matrimonio homosexual, ideología de género en las escuelas, leyes LGTBI, el reciente intento de expropiar la Catedral de Córdoba, etc las han ido promoviendo personas que han actuado como no creyentes. Y el efecto del mal provocado se multiplica, por ejemplo hay más embrazos no deseados y abortos, ha caído brúscamente la natalidad, hoy en día apenas nacen niños con síndorme down... y hay personas que en nombre de determinados derechos lo defienden públicamente.




miércoles, 19 de julio de 2017

¿Ecumenismo de odio?



“Evangelical Fundamentalism and Catholic Integralism in the USA: A surprising ecumenism”


En nuestra opinión el artículo sostiene varias ideas equívocas, que en general coinciden con las ideas predominantes de las sociedades actuales, acusar a alguien de fundamentalista por defender verdades de la religión va a ser bien acogido, precisamente por los que están cambiando las mentalidades antes más cristianas. En cierto modo les libera de una oposición ó resistencia de personas religiosas a los cambios que promueven ó que ya han asumido.

Si estar en contra del aborto, de las uniones del mismo sexo y de que se restrinja la libertad religiosa es fundamentalismo, lo han sido prácticamente todos los cristianos hasta el tramo final del siglo XX, porque estos valores han estados de forma subyacente en las sociedades y sin embargo ahora parece algo irremediable asumir los cambios . ¿Cómo lo que ha sido común durante dos mil años se convierte en poco tiempo en un fundamentalismo similar al islamismo?. ¿Erán las sociedades anteriores a los años 60 (cuando empezó la llamada revolución sexual, etc) del siglo pasado similares a un estado islámico?...

A los cristianos a los que se llama fundamentalistas en el artículo son lo que ponen resistencias a los cambios que ha ido introduciendo el progresismo cultural en los últimos años, y en ello coinciden católicos y protestantes, porque son males evidentes contra el orden natural. El aborto es un drama peor que las desgracias por las que pasan los inmigrantes, no sólo por el número de víctimas que es mucho mayor, también porque es un mal que se promueve desde las instituciones. Imaginemos que se promoviera hundir a propósito las barcas de los inmigrantes ó dispararles según cruzan una frontera ó llegan a una playa. Segúremente hay abusos, pero no hay leyes que lo permitan y amparen, porque regular quien entra en un país no es lo mismo.

Pero, ¿y si las hubiera?, ¿como cristianos deberíamos oponernos a esas leyes, ó por el contrario deberíamos mantener una estricta separación entre la moral de la religión y las leyes civiles?. ¿Criticar la construcción de muros se podría considerar una intromisión de la religión en la política?. Salvo que se hiciese sólo desde el punto de vista personal y no basado en una moral sobre lo que está bien y mal, pero entonces sólo serían opiniones que tendrían el mismo valor que la de otros que piensan contrario, también en el tema de la inmigración, etc.

México ha sido uno de los países más laicos si excluimos a los regímenes comunistas, está en su constitución reformada en 1992, dice entre otras cosas; "Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los perjuicios". "Tampoco podrán en reunión pública, en actos de cultos o de propaganda religiosa ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones, ni agraviar, de cualquier forma, los símbolos patrios".

Aunque la Constitución de 1917 y la reforma de 1934, eran aún más restrictivas. La Constitución de la II República Española tenía términos semejantes prohibiendo la enseñanza a las órdenes religiosas. Y México demuestra que el laicismo por sí sólo no es un bien que soluciones los males, tiene muchos problemas de corrupción, y también otras sociedades que se han ido haciendo más laicas, la nuestra por ejemplo. Si no hay una moral que orienta no nos puede extrañar que las personas luego actúen mal en cualquier campo, económico, social, político... quizás hay contradicción en los que quieren sociedades laicas y luego critican desde la religión por ejemplo a la corrupción, ¿cómo van a actuar bien las personas si ni siquiera se les enseña donde está el bien?.

La enseñanza de la religión en la escuela y los colegios religiosos son herencia de cuando los valores de la religión estaban más presentes en la sociedad, si se defiende el laicismo a ultranza puede hacer que se quiera separar del todo la religión de la vida pública y que sólo se de lo que el estado de forma arbitraria quiera conceder. Ha ocurrido en México, en España en los años 30 y lo promovían los Clinton-Obama.

Por eso fue importante el acto en el que Trump defendió la libertad religiosa, por ejemplo la de las monjas que se oponían a tener que admitir la anticoncepción en sus hospitales y dispensarios. Con los desaciertos que cometa, creemos que en el tema del aborto y de la libertad religiosa ha acertado, paradójicamente ha dado armas para que desde la religión se le pueda criticar más líbremente, por ejemplo a su famoso proyecto de muro. Sin embargo los Clinton que han sido presentados por la opinión pública como promotores de derechos, han querido limitar la libertad religiosa. Y con el aborto ocurre algo semejante en muchos los países, ¿cómo se puede hablar de derechos si se desprotege el derecho a la vida de los más indefensos?. Por ello quizás hay que pasar de la apariencia, y que lo que se presenta como restrictivo puede ser en el fondo lo que promueva más derechos reales, aunque con fallos e imperfecciones.

















lunes, 3 de julio de 2017

La amenaza de sanción al padre Custodio



Pensamos que el padre Custodio está en lo cierto, si se prohibise decir que la homosexualidad es un pecado se estaría conculcando la libertad religiosa, porque está en la Bilbia. Salvo que se prohibiese la Bilbia ó se intentase desde organismos públicos reinterpretarla, y ejemplos ha habido en la historia de querer reescribir lo que dice la religión a la medida de una mentalidad. La controversia entre lo que dice la religión y la mentalidad dominante no es nueva.

Este sábado en un programa de debate por la noche se hizo referencia al padre Custodio, criticándole, y también a unas palabras del Papa Francisco sobre la homosexualidad; ¿quién soy para juzgar?. No pretendemos interpretar esas palabras sólo dar una opinión, pero pensamos que cuando el Papa hizo referencia al Catecismo al decir que "no se deben marginar a esas personas y deben ser integradas en la sociedad", esa autoridad que nos obliga a no discriminar injustamente a los homosexuales es también la que nos dice que se trata de un desorden grave. Y que si a un católico le obliga la primera parte, también le obliga el resto del texto, si no, ninguna de las partes serían obligatorias, y podría haber hipotéticos católicos que por ejemplo defendiesen maltratar a los homosexuales y no habría autoridad moral que pudiera rebatirles, salvo las opiniones.



martes, 27 de junio de 2017

No y sí.


¿Está en la lógica del Evangelio que alguién sea condenado para siempre?.

En nuestra opinión (discutible) no está y sí está, depende de la voluntad de la persona. Pensamos que la lógica del Evangelio es no condenar a alguien para siempre por un acto cometido como si se convirtiera en un estigma, cualquier acto se puede perdonar como al buen ladrón, sólo con la condición de que haya arrepentimiento y propósito sincero de enmienda en ese momento, aunque como somos frágiles se vuelva a caer más adelante.

Monseñor Santiago Agrelo ha escrito estos día sobre los cuatro cardenales que presentaron unas dudas sobre "Amoris Laetitia", proponemos cambiar sus afirmaciones aplicadas a otro tema;

Habían dicho los cuatro cardenales;

"no sólo el acceso a la Santa Eucaristía de quienes objetiva y públicamente viven en una situación de pecado grave y quieren permanecer en ella, sino también una concepción de la conciencia moral contraria a la Tradición de la Iglesia.".


(En nuestra comparación imaginaria apliquémoslo por ejemplo a los corruptos, porque las normas deben servir para todos)


Contestaba monseñor Agrelo;

1. Ni siquiera de mí mismo sería capaz de establecer con certeza si estoy apartado de Dios o estoy en su gracia. Me toca pedir humildemente que el Señor me tenga siempre de su mano si quiero permanecer en su gracia.

(Imaginemos una persona corrupta que es creyente y tiene estas dudas)

2. Si de mí no puedo decirlo, afirmarlo de otro cualquiera, sea cual fuere su supuesta situación objetiva, sería una presunción fuera de lugar.

3. No sólo: Sería también negación pura y simple del mandado del Señor: "No juzguéis".

4. Y esa negación añadiría a la primera presunción una nueva y aberrante: la de que yo soy más que el Señor para conocer, para juzgar y para condenar.

5. No sé si ese conocimiento y ese juicio y esa condena son o no parte de la Tradición de la Iglesia; sé que son sencillamente contrarios al evangelio del Señor.


(Entonces no podemos juzgar la situación de nadie, incluso si sospechemos ó tenemos pruebas de que es un corrupto)


(Continua monseñor Agrelo);

Y ahora voy a imaginar por un momento que las palabras de los señores cardenales son mías; y entonces para mí mismo, sólo para mí mismo, formularé unos «dubia» que el discernimiento habrá de iluminar:

1. Eso que tú llamas situación objetiva y pública de pecado grave
(por ejemplo la corrupción), ¿excluye que alguien la pueda estar viviendo personalmente en gracia?

2. ¿Eres tú el dueño de la gracia o es el Señor?

3. ¿Es tu conciencia la que determina el estado de los demás, o es en la conciencia propia donde cada uno se encuentra con el amor de su Dios?

4. ¿Quién eres tú, hermano Santiago, para decir de nadie: "que vive en situación de pecado grave", y "que quiere permanecer en ella". Le deberás al menos la atención del discernimiento, y habrás de hacerlo desde la realidad de su vida, no desde la mera objetividad de tus principios.

5. ¿Eres acaso más que Dios? ¿Necesita Dios tu permiso para amar, para sanar, para justificar, para santificar?

6. Mucho me temo, hermano Santiago, que has entrado en un camino de perdición, pues el juicio con que juzgas, será el mismo con el que vas a ser juzgado.













lunes, 19 de junio de 2017

Martin Scorsese participará en el Congreso Mundial de SIGNIS









Estos días el director de cine Martin Scorsese va a participar en el Congreso Mundial de SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, y recibirá un reconocimiento a su trayectoria fílmica.

Scorsese es un director reconocido pero en nuestra opinión sus películas trasmiten desasosiego, es cierto que ahondan en algunas de las partes oscuras de la naturaleza humana, pero no ofrecen una solución. Porque es como una persona que cree que nuestras vidas se circunscriben a este mundo y si se es buen cristiano las personas se dejarán llevar menos por pasiones desordenadas, las que precisamente describe Scorsese. Pero a su vez el director menosprecia la imagen de Dios, lo reflejó en "Silencio", un fin cercano, la vida de unas personas inocentes dependen de que un sacerdote pise una imagen religiosa. Como se suele hacer en otros casos se usa una cuña emocional para introducir una idea, aunque lo emocional supere a lo verdadero cuando se analiza.

¿Entonces el hombre sólo con sus fuerzas puede superar sus errores?. No se trata de no ver la crudeza de la realidad, las periferias lo llaman ahora, como si en dos mil años de historia los hombres de Iglesia no la hubieran visto y tocado, y las periferias de antes tenían que ser más duras, ahora los refugiados con todos sus pesares tienen más cosas materiales que muchas personas hace sólo 100 años, imaginemos hace 500 ó 1.000. Ahora un refugiado y un pobre pueden tener un teléfono móvil, hace cien años el medio de comunicación era el correo ordinario y el telégrafo, dónde lo hubiera.

Lo que le falta a Scorsese es que hay una salida. Pero en el mundo actual no se quiere que haya una solución fuera del hombre que le supere y le guíe, el hombre se quiere sentir autosuficiente, empoderamiento lo llaman. Y para ello se ha construido una leyenda negativa sobre los errores de cuando los valores cristianos se tenían presente. Jesús sabía que Pedro le iba a negar, que era como decir que los fallos humanos iban a afectar también a sus seguidores y aún así le confió su misión. Y viendo la historia de la civilización cristiana se puede apreciar que ésta ha sido globalmente positiva si la comparamos con otras culturas.

Y esta mentalidad lleva a un círculo sin solución, se reconoce la limitación humana que describe Scorsese y al mismo tiempo se rechaza que algo superior nos pueda guiar para superarla. La contradicción para un creyente es que sin Dios no se podría apreciar lo que es un mal y se podría convertir sólo en algo subjetivo (se puede apreciar en lo que derivó algunas ideas durante el siglo XX que prescindieron de Dios y ahora se ve en el tema del aborto). Y al pisar su Imagen, se está pisando también a quién dice qué es injusto, en estos momento aún queda la inercia en las mentalidades porque la ha construido la tradición cristiana, pero si la cultura cristiana se perdiera al pisarla metafóricamente para solucionar en teoría lo inmediato, ¿quién podría decir al cabo de un tiempo que una acción es negativa?. Salvo como decimos, de forma subjetiva.

La fragilidad humana se aprecia ahora porque no somos inmunes a la influencia del ambiente, como cuando Pedro presionado por el ambiente negó, por ejemplo nos preocupamos mucho por los pobres y en nuestra opinión poco por los no-nacidos, porque lo primero está apreciado socialmente y lo segundo crea controversia y enfrentamientos, pero ¿hace esto que sea menos verdad que el no nacido es un ser humano?. Sin embargo cuando se tiene más en cuenta lo sobrenatural, nos guía y nos da fuerza para enfrentarnos al ambiente si es necesario aunque sea incómodo, si no fuese incomodo no sería necesaria la ayuda. Y muchas veces será incómodo, en las medidas políticas y sociales, en la vida cotidiana con los compañeros de trabajo, etc. Incluso en la obligación de ayudar a los necesitados esto ha tenido que tener más importancia en situaciones más complicadas que las de ahora, imaginemos la antigüedad cuando no había en las sociedades un orden de valores reconocible ni la mentalidad de ayudar, el valor de unas personas que yendo contracorriente defendieron lo justo porque sentían que algo superior les guiaba, hoy es relativamente fácil defender la solidaridad pero no siempre ha sido así.

En nuestra opinión Scorsese es un director bien acogido ahora porque se centra en males materiales, la codicia ("El lobo de wall street"), la mafia ("Uno de los nuestros", "Casino"), la corrupción ("Infiltrados", "El aviador") y ataca a lo que se podría llamar la divinidad de Dios ("La última tentación de Cristo", "Silencio"). Aunque al menos no intenta parecer que su postura puede dar soluciones buenas y en ello hay que reconocerle honestidad. En "Infiltrados" un policía corrupto ha causado daños y otro policía en teoría honrado se toma la justicia por su mano y lo elimina. En "Uno de los nuestros", un ganster atrapado por la policía delata a sus compañeros, pero no se arrepiente de su anterior vida sólo lamenta haberla perdido y convertirse en un "pringado" más. En "Silencio" el sacerdote que profana la imagen pisándola se convierte en una persona triste que se dedica a delatar a otros cristianos, etc. Pero como decimos, un círculo sin solución.

Cuando la mayor pobreza para un creyente es estar alejado de Dios no la pobreza material, una personas rica que vive alejado casi nunca encontrará la felicidad plena, sólo placeres temporales, mientras la persona más humilde que vive cerca de Dios, será feliz casi siempre, no de forma exultante, pero si serena con preocupaciones puntuales. Pensamos que es una de las causas posibles de que se reduzca el número de personas que acude a los oficios religiosos, centrarse sólo en los problemas materiales no llena realmente a la gente, aunque sea bueno preocuparse de los pobres.





jueves, 15 de junio de 2017

Un favorable al aborto en la Academia Pontificia para la Vida según Catholic Herald






Digamos que al menos sorprende, sería como poner en un órgano consultivo sobre la corrupción a una persona favorable a que se pueda robar de lo público. Algo que se sepa no existe, pero si no existe es porque afortunadamente en la sociedad esta práctica reprochable sigue siendo mal vista, pero imaginemos que hubiera un resquicio para que el ser corrupto pudiera empezar a ser aceptado en algunos supuestos, casi todo el mundo diría que se trataría de un desorden moral grave, que algo en sí mismo malo empieza a ser justificado de algún modo.

El aborto es un mal objetivo si nos alejamos de la mentalidad dominante que lo ha asumido. En palabras de Juan Pablo II en una visita a España refiriéndose al aborto aún no aprobado; nunca se puede legitimar la muerte de un inocente, se minaría el fundamento mismo de la sociedad. ¿Cómo hemos pasado de esta afirmación a que un favorable al aborto forme parte de la institución dedicada a proteger la vida?, cuando oímos reiteradamente la preocupación por lo desfavorecidos y los refugiados algunos nos preguntamos si no se trata de una contradicción.

Imaginemos que alguien que se aprovecha de la situación precaria de unas personas para aumentar su beneficio, (por desgracia no son casos extraños) fuese parte de una comisión sobre ese tema, en nombre de acoger la pluralidad de posturas, la libertad de conciencia, etc. Casi todo el mundo diría que estar a favor de la explotación es un acto inmoral en sí mismo, aunque quien lo defienda lo haga de forma teórica y no lo practique, y que darle un reconocimiento como forma de pensar distinto es en cierto modo justificarlo como algo posible dependiendo de los puntos de vista de algunos, etc, y que se trataría de un mal ejemplo y una mentalidad que puede confundir a otros.

El aborto además de suponer la eliminación de inocentes, es una mentalidad que lo justifica, por eso es importante además de la atención cercana a las mujeres en riesgo, defender en lo público que es una mentalidad equivocada para intentar que cambien las legislaciones. Afortunadamente males que se dan en la sociedad, como la explotación, la corrupción, etc, aunque sean frecuentes no están socialmente asumidos, y no es necesario convencer a las personas de que son prácticas malas.

Pensamos que hoy en día es más necesario defender la postura correcta sobre los males que están socialmente asumidos, que hacerlo con los males que ya están mal vistos en la sociedad, afortunadamente no es necesario convencer a al gente que la corrupción ó la explotación, son algo malo. Sin embargo sobre el mal del aborto, sí. No decimos que no haya que denunciar males como la corrupción ó la pobreza, nos referimos a lo que creemos hoy es más necesario.

Salvo que pensemos que los Papas anteriores estaban equivocados y hemos encontrado una verdad distinta, pero entonces es más complicado.







martes, 6 de junio de 2017

Cambio climático



Parece que no está demostrado que haya una relación directa entre la actividad humana y las variaciones del clima, y se trata más bien de hipótesis, con su parte de argumentación razonada, pero no como certeza absoluta. Porque sabemos que en la historia de la tierra ha habido climas distintos. Ha habido épocas prehistóricas de climas cálidos y húmedos, en los que se desarrollaron insectos gigantes, cienpies de más de dos metros, y épocas de glaciaciones y mamuts lanudos.










La preocupación por la contaminación es buena, la limpieza del aire, el agua, la tierra, etc, nos afecta a todos, pero sorprende que en nuestra época en la que no se quieren creer en verdades, el cambio climático se haya convertido en una verdad de la que la opinión mayoritaria no permite discrepar. Ni siquiera planteando en contra razones científicas. Es un hecho que el clima cambia aunque parece que siempre lo ha hecho, pero no está claro que la causa sea la actividad humana y no otras causas, al menos como se dice, existen dudas razonables.

Y en los últimos años no es todo malo, por ejemplo ha descendido el consumo de papel, seguramente por que las nuevas tecnologías sustituyen al papel impreso, libros, folletos publicitarios, periódicos, lo que hace que se talen menos bosques. Es una de las causas que la economía de Finlandia haya entrado en recesión, la caída de su industria maderera.

Pero parece que el cambio climático es de esas banderas que se cogen no por la búsqueda sincera de la verdad de las cosas, porque si fuera así se permitiría la discrepancia razonada en un tema que es al menos opinable, sino por la necesidad de encontrar reivindicaciones, y una vez cogida quien la cuestiona no cuestiona sólo la teoría de la causa de algo, también lo hace con la causa que alguien está utilizando, quizás los que siempre necesitan causas nuevas, a veces reales y otras no tanto. Y entonces las cosas se vuelven extremas, ecologista adherido a la verdad del cambio climático ó destructor del planeta. Defensor del matrimonio homosexual u homofobia... etc.

Es una explicación a que quienes han encontrado una de estas causas se creen con justificación para hacer a veces cosas sin sentido, porque creen que con esa teórica causa justa no necesitan tener los límites que habitualmente tenemos, algo que nos limita, aunque sólo sean las normas sociales, el sentido común (buscar la verdad básica de las cosas), etc. Si nos fijamos algunos defensores de estas causas injustas mientras relativizan las creencias importantes en las que se han basado los valores de nuestras sociedades, luego son de poner muchas normas en lo cotidiano, convencidos de que lo que sale de ellos, por hacerlo es bueno y porque no tienen otros frenos.

Es semejante a algunos de los que cogieron la bandera de los desheredados sobre todo en el siglo XIX y principios del XX, en lo que había parte de razón, la falta de regulación laboral daba lugar a situaciones de abusos, porque el hombre es imperfecto por naturaleza, también lo eran algunos empresarios, pero también puede ser imperfecto cuando reivindica derechos. Y muchas veces no se trataba de buscar sinceramente la justicia sino de una bandera que luego se usaba para ir contra lo establecido, pero también contra lo bueno que había en ello. Ahora ocurre algo parecido con al defensa de los homosexuales, está bien que se promueva que sea respetada su dignidad como personas, pero no se puede imponer al resto de la sociedad en contra de las propias convicciones, religiosas, etc, que esa tendencia sea igual de válida que la familia tradicional. Para proteger a los homosexuales se relativiza el concepto de familia y la sexualidad, con los perjuicios que ello trae.

En una película de John Ford, "Qué verde era mi valle", trataba el tema de la reivindicación, en ese caso era laboral, y en una escena un hombre religioso comentaba a unos mineros; "formen su sindicato, lo necesitan, pero recuerden que a la fuerza se une la responsabilidad, porque no se puede vencer la injusticia con más injusticia, sólo con la justicia, y la ayuda de Dios".





lunes, 22 de mayo de 2017

Desenterrar a Franco



Un tema recurrente de la llamada memoria histórica es el tema de los teóricos desaparecidos del franquismo, se llega a dar cifras de más de 100.000 y a veces se añade; en las cunetas, dándole énfasis.

Nos hemos molestado en investigar un poco, en las páginas de internet, y por ejemplo en la página de una autodenominada "comisión de la verdad", recoge unos cuantos testimonios, y prácticamente todos se refieren a desaparecidos "durante la guerra civil", entre 1936 y 1939. Pensamos que no se puede decir en propiedad que son del régimen de Franco porque no es lo mismo los desaparecidos durante una guerra que por parte de un régimen. En todas la guerras hay desaparecidos, y seguro que también hay desaparecidos del bando nacional, personas que no se han encontrado. No hace mucho se encontraron restos de republicanos fusilados por otros republicanos porque les habían dado un permiso, se lo revocaron y se negaron a volver al frente.




Por otra parte si sólo se tienen testimonios verbales, a veces vagos y en general acompañados de expresiones emocionales, no constituyen una prueba definitiva, en un juicio no serviría para condenar a alguien. Y en este tema hay mucha carga ideológica, si las asociaciones de la llamada histórica están vinculadas a la izquierda, no se puede esperar que sean imparciales. Y se conoce por ejemplo el caso de un hombre que simuló haber sido preso en un campo de concentración y daba conferencias sobre ello. También se conoce el caso de una mujer que simuló haber estado en las Torres gemelas de NY, en el atentado del 11S.

Pensamos que tendría que haber alguien neutral que comprobase esos teóricos casos de desaparecidos, de una forma profesional y documentada como se hace en un juzgado, por ejemplo, antes de darles por ciertos.

Pero estas reclamaciones vienen a deshacer la idea de algunos de que una cosa es lo ocurrido en la guerra civil y otra lo ocurrido en el posterior franquismo, que en nuestra opinión está equivocada, porque los sucesos de la historia están relacionados con lo anterior, sino no se pueden explicar. Por ejemplo nadie plantearía separar los juicios y la división de Alemania de la guerra mundial. Y una argucia de la memoria histórica es querer separar el franquismo de lo que ocurrió anteriormente, así lo que hicieron los republicanos queda sin juzgar en la opinión general y se pueden presentar sólo como víctimas de persecución.

Si con testimonios personales se puede reclamar a la ONU, como insisten en esta página con el "#DíseloalaONU", también puede servir para casos como el de Paracuellos y otros semejantes, que además sí están documentados. Imaginamos que nadie ha ido a decirle a la ONU que en la zona republicana se cometieron crímenes, y por eso no los condenan. Por ejemplo, la masacre de Srebrenica es similar al caso de Paracuellos, y sus responsables luego fueron juzgados por un tribunal internacional.

Si no se quieren admitir como válidos los juicios del franquismo a personas que cometieron esos actos en la zona republicana, habrá que juzgarlo ahora, no de forma penal pero sí con un reconocimiento histórico de reparación a las víctimas, como dice esta "comisión de la verdad". En general personas represaliadas sólo por ser católicas, de derechas, empresarios, falangistas, tradicionalistas... unos 6.000 sacerdotes y religiosos, personas desarmadas e indefensas, etc. El franquismo acabó hace más de 40 años, lo que supone que los menores de 50 años no han conocido esa otra parte de la historia de forma oficial.

Lo que pensamos no vale es la ley del embudo, para los republicanos la parte ancha, y para el bando nacional perseguir la mínima cosa hasta querer desenterrar los restos de Franco. Si realmente queremos "desenterrar" la historia, debemos hacerlo con toda la verdad.

Es lógico que a los simpatizantes de la república no les guste el Valle de los Caídos porque está construido desde el punto de vista del bando nacional, pero su idea tubo que influir notablemente en la mentalidad del entonces bando ganador, al enterrar juntos a nacionales y republicanos antes enemigos, se intentó tratarles en un plano de igualdad y seguramente facilitó la reconciliación, cuando ese bando tenía entonces los resortes para moldear a la sociedad hacía la dirección que hubiera querido, hacia la reconciliación ó hacia el enfrentamiento (como creemos se induce ahora). Por eso no es cierto que la reconciliación llegase con la transición y fue más bien al contrario, la transición fue fácil porque en la práctica la reconciliación ya estaba en la mayoría de la gente.

El Valle de los Caídos no es un monumento fascista como se ha dicho a veces, no hay apenas simbología del régimen anterior, práctiamente sólo la imagen de unos combatientes nacionales en la parte inferior de la cúpula que se tapó con un biombo. En el exterior hay varios escudos con el águila de San Juan, y como se sabe es un símbolo que habían usado antes lo Reyes Católicos, (pueden verse profusamente en la iglesia de San Juan de los Reyes en Toledo). Básicamente el Valle es un monumento religioso. Si fuera un monumento fascista en lugar de un gran cruz hubieran puesto un símbolo gigante del partido político del régimen, por ejemplo.






En España se dan situaciones como quitar la placa de un hospital importante de Madrid que decía que lo había inaugurado Franco, en nombre de la ley de memoria histórica, y se supone que la memoria de la historia se construye con el conocimiento de lo que ocurrió en el pasado no ocultando lo que paso, porque fue un hecho cierto que ese hospital se construyó en el régimen anterior y lo inauguró Franco.

Si socialistas y comunistas tienen ese empeño podrían promover la construcción de un monumento dedicado a los caídos republicanos con la simbología y la forma que les gustase a ellos, y si quisieran enterrar juntos a republicanos y nacionales como hace el Valle de los Caídos y serviría para facilitar más la reconciliación. En lugar de querer modificar lo que hizo el otro bando.

Pero si quieren hacer del Valle un recordatorio de lo sucedido, que incluyan la persecución religiosa durante la república, la quema de conventos, la matanza de sacerdotes y religiosos una vez empezada la guerra, la destrucción de templos e imágenes religiosas, que se prohibieron los partidos de derechas y se incautaron sus sedes y periódicos afines... que se eliminaron a miles de personas sólo por ser católicos, de derechas... y que estos actos tuvieron repercusión en la posguerra.

Paradójicamente Franco fue defensor de la legalidad republicana cuando la izquierda intentó un golpe de estado en 1934, cruento en Asturias. Y hoy se pretende desenterrarlo, cuando uno de los protagonistas de ese intento de golpe, Largo Caballero, tiene un monumento en Madrid, ¿no se ve la tremenda parcialidad?. Franco se sublevó contra la república, pero antes había sido la izquierda la que había roto la convivencia de forma persistente y de haber triunfado su intento de golpe de estado, España se hubiera convertido en un país comunista...




¿Una cosa son los desmanes cometidos por los dos bandos durante la guerra y otra la represión del franquismo?.


Este argumento que hemos oído comentar es una argucia para evitar tener que admitir que si se propone abrir un proceso para juzgar el franquismo, se debe estar dispuesto a abrir también un proceso por los desmanes cometidos en el bando republicano.

Porque no se pueden separar los efectos de la causa que los motivaron, el franquismo no se puede explicar sin la guerra civil y la guerra civil no se puede explicar sin el fracaso de la II República.

Es cierto que en tiempo de guerra se producen desmanes que no se dan en tiempo de paz, pero muchos de los desmanes cometidos en la zona republicana no fueron provocados por la situación de guerra misma sino que estaban hace tiempo en la manera de actuar habitual de la izquierda republicana (y que se aprecian ahora en acciones que no respetan la libertad religiosa, los llamados escraches, etc). Y es evidente el poco respeto que ésta tenía en su mayoría por la "legalidad", aunque ahora use mucho este argumento para atacar al bando nacional tachándoles de haberse sublevado contra la "legalidad establecida".

En 1934 se produjo un hecho insólito en un democracia normal, la protesta generalizada de la izquierda por la inclusión en un nuevo gobierno de tres ministros pertenecientes al partido más votado en las últimas elecciones, la CEDA.

«La reacción fue rápida y violenta. El partido Izquierda Republicana de Azaña, Martínez Barrio e incluso Miguel Maura condenaron la actuación del presidente que entregaba la República a sus enemigos. En Madrid, la UGT proclamó una huelga general, y algunos militantes socialistas avanzaron disparando hacia el Ministerio de la Gobernación, situado en la Puerta del Sol. Les acompañaron unos cuantos oficiales jóvenes.» *

«En Barcelona, la entrada de la CEDA en el gobierno animó a Companys a proclamar «el Estado catalán» como parte de una «República federal española» ... «Las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar la República, han logrado su objetivo», anunció Companys. «En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el gobierno que presido asume todas las facultades del poder en Cataluña, proclama el Estado Catalán de la República federal española, y al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Cataluña el gobierno provisional de la República.» *

«El alzamiento de Asturias se preparó cuidadosamente en toda la provincia. Su cuartel general estaba en Oviedo, la capital, y se organizaron importantes acciones en las cercanas ciudades mineras de Mieres y Sama. La señal del alzamiento fue, como en todas partes, la entrada de la CEDA en el gobierno. Pero los mineros estaban muy bien organizados para el caso de que se produjera esta eventualidad. Tenían armas. Tenían dinamita. Contaban ya con comités conjuntos de trabajadores para dirigir sus actividades. Su reacción ante la conquista «fascista» del poder en Madrid fue la de desencadenar, en la medida de lo posible, una revolución total de las clases trabajadoras». *

«Así como en el resto de España los partidos obreros habían tenido opiniones divididas respecto a la revolución, en Asturias, anarquistas, socialistas, comunistas, el Bloque Obrero y Campesino, la UGT y el comité regional asturiano de la CNT colaboraron bajo el grito unificador de UHP (Uníos, Hermanos Proletarios).» *

«Los comités locales se hicieron cargo del mantenimiento de la disciplina, y hubo casos de trabajadores que salvaron la vida a miembros de la burguesía amenazados. Tuvieron lugar diversos atropellos. Ardieron varias iglesias y conventos. El palacio del obispo y gran parte de la Universidad de Oviedo fueron destruidos durante los asaltos al cuartel Pelayo, defendido por la guardia civil. Fueron asesinados unos cuantos empresarios y unos doce sacerdotes, especialmente en Turón. En Sama, treinta guardias civiles y de asalto resistieron un asedio de un día y medio. Cuando se rindieron, algunos fueron fusilados». *


Los desmanes cometidos después en la zona republicana, el asesinato injustificado de personas sospechosas de ser de derechas, sacerdotes y burgueses ricos tuvo su antecedente en la revolución de Asturias, como si hubiera sido un ensayo.

Hay quién sostiene que los excesos de la izquierda se debieron a los abusos padecidos por parte de la clase trabajadora, pero si nos fijamos son los mismos argumentos de los que implantaron los regímenes comunistas, unos abusos llevaron a una injusticia aún mayor.

La revolución de Asturias iba a tener una consecuencia si cabe aún más grave que el levantamiento contra la legalidad y los desmanes provocados, iba a radicalizar las posturas de unos y otros. La derecha a partir de entonces va a desconfiar de una izquierda que ha pretendido dar un golpe de estado para imponer una dictadura del proletariado y la izquierda va ha estar resentida porque se reprimió su levantamiento.

«Los anarquistas se mantuvieron fuera del sistema, pero en el último minuto alentaron a sus miembros a repetir ante las urnas la unidad manifestada en Asturias. Esto se debió a que una de las principales propuestas del programa del Frente Popular era la amnistía para los presos políticos». *

«La lucha electoral fue tempestuosa. El gobierno levanto el «estado de alarma» que se había mantenido en muchas áreas desde lo de Asturias. Enormes multitudes acudían a los mítines. Había mucha violencia en las palabras; de momento sólo en las palabras. «El fascismo vaticanista —proclamaba una octavilla de propaganda electoral— ofreció trabajo y ha dado hambre; ofreció paz y ha dado cinco mil tumbas; ofreció orden y ha alzado el patíbulo». *


El Frente Popular cumpliendo su promesa electoral pone en libertad a los condenados en prisión por el intento de golpe de estado dos años antes, demostrando que la coalición de izquierdas, a pesar de lo que se diga ahora no fue la mayor defensora de la "legalidad".

«Entretanto, el entusiasmo de los partidarios del Frente Popular no tenía limites. Una inmensa multitud se aglomero ante el ministerio de la Gobernación, en Madrid, gritando: «¡Amnistía!» En Oviedo, los militantes del Frente Popular se adelantaron a los resultados de las elecciones y abrieron las cárceles, en las que se encontraban la mayor parte de los detenidos a raíz de la revolución de Asturias. También quedaron en libertad algunos delincuentes comunes. El primer acto de Azaña como jefe de gobierno fue la firma de un decreto de amnistía que se extendía a todos los presos políticos. Fueron liberados los socialistas y los dirigentes catalanes de 1934. Companys y sus consejeros salieron de la cárcel, siendo aclamados de nuevo como rectores de su ciudad, en medio de unas escenas de entusiasmo nunca vistas en las floridas Ramblas de Barcelona. Luego, el Tribunal de Garantías Constitucionales declaró ilegal la suspensión del Estatuto Catalán». *

«El gobierno también empezó a poner en práctica los acuerdos del pacto del Frente Popular. El Instituto de Reforma Agraria reanudo sus tareas. Se adoptaron medidas que eran consecuencia de los decretos de amnistía. Pero esto significaba que los patronos tenían que readmitir a los hombres que habían despedido después de las huelgas de 1934, y además indemnizarlos por los salaries perdidos. Al mismo tiempo tenían que mantener en sus puestos a quienes los habían reemplazado, o darles una indemnización». *


El 17 de junio de 1936, Gil-Robles denuncia en el parlamento los desórdenes habidos desde el 1 de febrero hasta el 15 de junio: «160 iglesias destruidas, 251 asaltos de templos, incendios sofocados, destrozos, intentos de asalto. 269 muertos. 1287 heridos de diferente gravedad. 215 agresiones personales frustradas o cuyas consecuencias no constan. 69 centros particulares y políticos destruidos, 312 edificios asaltados. 113 huelgas generales, 228 huelgas parciales. 10 periódicos totalmente destruidos, todos de derecha. 83 asaltos a periódicos, intentos de asalto y destrozos. 146 bombas y artefactos explosivos. 38 recogidos sin explotar.» *

Los desmanes culminan con el asesinato de uno de los jefes de la derecha, Calvo Sotelo por un grupo formado por guardias de asalto y militantes socialistas. Se cree que aunque la conspiración contra el gobierno de Frente Popular ya estaba en marcha, éste fue el desencadenante final que provocó que algunos militares que en principio tenían dudas sobre el levantamiento se decidiesen a apoyarlo, entre ellos el mismo Franco.

«La clase media española quedo estupefacta ante este asesinato del líder de la oposición parlamentaria realizado por miembros de la policía regular, aún cuando pudieran sospechar que la víctima había estado implicada en una conspiración contra el Estado. Ahora era lógico suponer que el gobierno no podía controlar a sus propios agentes, aunque deseara hacerlo. Los republicanos de derechas o de centro, tales como Lerroux, o Cambo, o incluso Gil Robles, pensaron que a partir de entonces no podían ser leales a un Estado que no podía garantizar sus vidas». *

Algo que se pasa por alto cuando se acusa a los sublevados el 18 de julio de haberlo hecho contra la legalidad, es el hecho que el gobierno del Frente Popular cuando tuvo las primeras noticias del alzamiento anuló los derechos de la oposición, prohibiendo su actividad y clausurando e incautando las sedes de sus partidos, así como sus medios de comunicación. Desde las primeras noticias, sin pararse a averiguar quiénes estaban implicados en la rebelión y quienes no, el Frente Popular estableció una dictadura en la que sólo tenían derechos políticos los partidos miembros de esta coalición y el PNV. Cuando si realmente se pretendía defender la "legalidad republicana" lo normal hubiera sido no suspender las garantías democráticas de aquellos que no se sabía si estaban directamente implicados. El caso es que muchos dirigentes de los partidos de la derecha y muchas personas por el hecho de ser sospechosas de simpatizar con el alzamiento acabaron siendo asesinadas sin un juicio justo. Teniendo en cuenta que el Frente Popular representaba en teoría el gobierno legítimo de España y la legalidad.

Otra cosa que deshace la idea de que la zona republicana representaba la legalidad legítima es su creciente radicalización revolucionaria, es ejemplo de ello la transformación del ejército regular de la república en el "ejército popular" resultado de fusionarlo con las milicias armadas de los partidos y sindicatos, implantando la figura del "comisario político" de estilo comunista....





«la clase trabajadora española no resistió a Franco en nombre de la democracia y el status quo, como podríamos haberlo hecho nosotros en Inglaterra; su resistencia fue acompañada de un estallido revolucionario definido, y casi podría decirse que éste fue su carácter. Los campesinos se apoderaron de la tierra; los gremios se hicieron cargo de muchas fábricas y la mayor parte del transporte; se arrasaron iglesias y se expulso o mato a los sacerdotes. El Daily Mail, entre los aplausos del clero católico, pudo presentar a Franco como a un patriota que liberaba a su tierra de las hordas de "rojos malvados"... Resultaría muy difícil creer que los anarquistas y socialistas, que formaban la columna vertebral de la resistencia, hacían todo eso a fin de preservar la democracia capitalista la cual, especialmente desde el punto de vista anarquista, no era mas que una maquinaria centralizada de estafa... De hecho en España no se desarrollaba una mera guerra civil, sino el comienzo de una revolución. Esta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado especialmente de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de "fascismo versus democracia" y el aspecto revolucionario se silencio hasta donde Ie fue posible». George Orwell, Cataluña 1937.

Es muy probable que sin el intento de golpe de estado de la izquierda en 1934 y los acontecimientos posteriores la derecha no hubiera temido acabar siendo barrida por una dictadura del proletariado y sin este temor un levantamiento conservador contra la república no hubiera tenido el apoyo suficiente.


* Hugh Tomas, La guerra civil española.












jueves, 11 de mayo de 2017

En el franquismo los niños con síndrome down podían nacer







Es un hecho comprobable en las estadísticas, ahora se abortan a unos 9 de cada 10. Hay un porcentaje de niños concebidos que padecen esta enfermedad y que ahora no nazcan y antes sí, ó sea "faltan", es una muestra que lo que se aborta son seres humanos, no un grupo de células indeterminadas. Se les aborta precisamente por haber reconocido ese defecto, unos 3.000 al años, si contamos también a los que padecen enanismo, etc.

Ahora que se va a exhumar los restos de Franco acusando a ese régimen de maldades, habría que reconocer también las vidas que salvó. Que ha durado un tiempo después, por su influencia en las mentalidades el número de abortos fue creciendo poco a poco.







Nos dirán que se ha liberado a la mujer, pero en cada aborto muere un ser vivo humano, si no le quieren llamar niño, unos 2 millones desde que se aprobó en 1985.





lunes, 1 de mayo de 2017

Optimismo antropológico



"El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe", Jean-Jacques Rousseau.

Algunos movidos por la buena intención pueden pensar que si sigue habiendo anticlericalismo es también culpa de los católicos. Pero ¿porqué ahora que han conseguido casi todo lo que se habían propuesto en la sociedad siguen atacando a su religión? ¿qué hace éste colectivo para impedírselo, salvo dar alguna vez una opinión?.

A veces se les dice que deben vivir su creencia en privado sin intentar imponerla al resto de la sociedad, pero haciendo una analogía sería como decir a las ideologías que vivan su forma de pensar en privado y no intenten imponérselo a los que no piensan como ellos... Tal como se han conformado las sociedades hoy el cristianismo debe tener derecho a expresar su opinión sobre los temas que afectan a todos, al menos del mismo modo que otras formas de pensar que intentar influir en la sociedad. No por un afán de dominio, sino porque piensa que determinadas cosas son buenas para el hombre y otras le perjudican.

Los anticlericalismos que intentan que los católicos cambien de forma de pensar hacen denuncias de injusticias que algunas veces son ciertas y otras no, pero en realidad van contra todo orden establecido, que se considera por el hecho de serlo corrupto. Y consideran a la Iglesia parte de ese orden heredado, y además no va a cambiar su forma de pensar. En su lugar proponen que lo que sale de forma natural de las personas es bueno por sí mismo. Lo malo es que precisamente la historia ha demostrado que luego esa teórica bondad natural se convierte en una tiranía aún peor, sobre todo en los procesos revolucionarios, como describió George Orwell en Rebelión en la granja.

No tienen en cuenta quienes promueven esta mentalidad que el ser humano por naturaleza es imperfecto, que tiene fallos y debilidades y que cuando se eliminan los frenos morales las debilidades se desatan, por eso en las revoluciones hay una violencia y una injusticia mayor que la que había antes y en teoría se proponía remediar. Charles Dickens que había dedicado su obra a criticar las injusticias sociales en la Inglaterra del siglo XIX, se aproximó a esa idea en Historia de dos ciudades;

«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto".









En medio de una sociedad que aunque imperfecta, mantiene un orden en que hay límites quienes defienden esa naturalidad se pueden presentar como representantes de una fresca espontaneidad, sin corrupciones sociales. Pero se podría decir que en cierto modo lo parasitan, se aprovechan del orden y al mismo tiempo lo atacan sacando el rédito de denunciar sus errores (a veces ciertos y otras exagerados) porque como toda obra humana los tienen. Y hay algo de propio interés, porque el fin no es la búsqueda sincera de lo equivocado, sino el rédito de la denuncia, por eso hay como una promoción continúa de cambios sociales, no reconociendo lo acertado y bueno del orden para intentar salvarlo, que globalmente es mucho comparado con su ausencia.

Hoy en día tiene rédito defender que hay que romper con los límites porque a la mayoría le es más atractivo que les digan que no los tengan, que se liberen, por ejemplo con los temas relacionados con la sexualidad. Mientras quienes siguen defendiendo que el hombre no es perfecto, que hay cosas que están bien y mal, que hay un orden natural de las cosas y por ello que determinadas posiciones son perjudiciales para el mismo hombre, etc, son presentados negativamente. Quizás también porque al hacerlo ponen un poco en evidencia a quienes han hecho de la denuncia continua su razón de ser.

Buscar sinceramente la verdad significa que a veces hay que hacer renuncias, adaptar nuestra forma de actuar a la verdad, en lugar de pretender que la verdad se adapte a lo que queremos. Esta quizás sea la peor consecuencia de este llamado optimismo, aunque a veces se revista de buenas intenciones sobre lo inmediato, más bien lo emotivo, un ejemplo de ello es que mientas se promueven las ideas de "imagine" de John Lennon, en los países civilizados miramos a otro lado con el drama del aborto, en lo primero no hay obligaciones concretas y en lo segundo las hay.

Para sacar rédito de promover cambios hay que promover cambios continuamente pero esto no construye, un ejemplo visible es que la llamada liberación sexual ha llevado a una caída brusca de la natalidad, pero sin el suficiente relevo generacional no habrá quien mantenga el llamado estado del bienestar en el futuro. El estado del bienestar se construyó con el aporte de las ideas de la natalidad tradicionales que seguían el orden natural.

Por eso los promotores de cambios sociales son deudores de vivir en un mundo donde ha seguido un orden. Que incluso les protege a ellos, porque es común en los procesos revolucionarios que quienes lo han promovido sean después atacados por otros que a su vez los vean a ellos corrompidos. Cuando se han eliminados los límites que sirven para todos, lo subjetivo se hace por sí mismo válido, sea lo que sea (y eso sirve para un dirigente comunista ó para el "lobo de Wall Street" que describió Scorsese). Por eso a corto ó medio plazo los procesos revolucionarios suelen llevar a que las sociedades fracasen y luego les echen la culpa a otros. Suele pasar cuando se agota la herencia de el orden anterior que con defectos sí construía, los revolucionarios a menudo se pierden en los gestos simbólicos, y sin sacrificios, esfuerzo y trabajo no se construye nada, aunque sea más antipático decirlo que promover derechos.

Pero los que exigen derechos pueden hacerlo porque hay a quien pedírselos, pero ¿y si no lo hubiera, si ya no hay a quien reclamar?. Se puede pensar en regímenes como el de Venezuela, cuando se agota lo que había la sociedad colapsa. Y ocurre algo semejante en los países desarrollados con la crisis de natalidad.

Por suerte siempre podremos recuperar los valores tradicionales. Algunos pensamos que las sociedades son mejores cuando los valores cristianos las guían porque hacen que los hombres se den cuenta que como seres humanos tienen limitaciones y que es bueno intentar ponerles remedio y querer ser mejores, y no sólo por la obligación de las leyes civiles. Y los creyentes tienen además la ayuda de la gracia.

El cristianismo aportó el concepto de caridad hacia el que coge el camino equivocado, pero una caridad aplicada dentro del orden que se debe preservar, porque sin una guía no sería necesaria la caridad porque no existirían en teoría caminos equivocados.








sábado, 29 de abril de 2017

Algo de humor













jueves, 27 de abril de 2017

El beso lésbico en Monserrat



Promovido por la Organización juvenil de l'Esquerra Independentista, demuestra una vez más que unas determinadas ideologías quieren imponer a la religión que cambie de forma de pensar a como ellos quieren que piensen, algo que si se atan cabos ha sido una constante en la historia relativamente reciente.

Ahora se conforman con profanar sabiendo que lo hacen, no se trata de algo inconsciente, imaginen a estas mismas personas con poder en sociedades convulsas, menos articuladas, con menos cultura, etc, con líderes que en sus discursos agitan las pasiones de una visión negativa de la religión y se podrá comprender porque ha habido épocas de persecución religiosa.






Madrid 1931, quema de conventos.





sábado, 15 de abril de 2017

Banderas a media asta



Parece que ha habido polémica por la iniciativa del Ministerio de Defensa de recuperar la tradición de poner las banderas de los cuarteles a media asta por la Semana santa. España en las leyes actuales puede que sea un país aconfesional, sin embargo la realidad cotidiana nos dice que no es un país a-religioso, en nuestra cultura la religión tiene notable influencia, la misma festividad laboral de la Semana Santa tiene mucho más efecto en la vida de las personas que a qué altura ondean las banderas oficiales. Imaginen que no están en un país de tradición cristiana, estos días estarían haciendo su actividad normal como cualquiera otros días en lugar de estar de vacaciones, sin embargo estamos celebrando una festividad religiosa; Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección. Y lo mismo la forma de la semana, navidad, las fiestas patronales. Las fallas de Valencia se celebran por San José, los encierros de Pamplonas por San Fermín, San Isidro en Madrid, etc... y no hay manifestaciones para pedir que estas festividades dejen de serlo y se sustituyan por otras laicas, porque a la gente les gustan estas tradiciones. Como curiosidad durante la Revolución francesa se llegó a cambiar la forma de la semana y en lugar de siete, tenía 10 días, y también se eliminaron las festividades religiosas, pero al cabo de poco tiempo volvió a su forma normal. Eliminen las costumbres y tradiciones y ¿que queda? un mundo vacío, en cierto modo era la sensación que se tenía cuando se visitaba los países del antiguo bloque soviético, no sólo por la ideología comunista, también por haber eliminado las referencias religiosas en la vida cotidiana, pero como ésta ha conformado parte importante de la cultura de los pueblos, cuando se elimina se notaba ese vacío. El laicismo es la idea previa de una minoría que como otras a veces, se quiere imponer a la realidad normal de las personas.




viernes, 31 de marzo de 2017

Stéphane Mercier suspendido por manifestarse con palabras duras contra el aborto en la UCL



Stéphane Mercier, Profesor suspendido por la Universidad Católica de Lovaina y en el marco de un procedimiento disciplinario después de hacer unos comentarios radicales en contra del aborto, manifestó entre otras cosas que: "El aborto es un eufemismo que esconde una mentira: la verdad es que el aborto es el asesinato de una persona inocente." Según informa lesoir.be.

Pensamos que si nos atenemos a lo general el profesor suspendido está en lo cierto, si analizamos las estadísticas al menos en España el aumento del número de abortos ha ido acompañado del crecimiento de la riqueza y de la caída brusca de la natalidad, y parece que se trata más de un cambio cultural que de atender una teórica necesidad de reconocer situaciones de crisis.












A partir del año 2000 hubo un repunte de la natalidad por la llegada de muchos inmigrantes, quizás nos podríamos plantear que si en la opinión pública esta bien visto defender a estas personas (y no decimos que no haya que tenerlo en cuenta) está relacionado con la necesidad que tenemos de compensar nuestra pirámide poblacional, mientras se promueve el aborto como un derecho y sea tan difícil defender el derecho a la vida de los no-nacidos. Y si no es todo ello consecuencia de una mentalidad cada vez más individualista, pero es salirnos un poco del tema.

Quizás lo primero sería volver a tener en cuenta qué significa un aborto, porque como ha ocurrido con otras cosas parece que se ha ido perdiendo la perspectiva de qué supone, a fuerza de convivir con algo malo acabamos por acostumbrarnos a ello. También a fuerza de oír continuamente los argumentos de los que consiguieron imponer sus tesis en las leyes, los que defendían que hay que tener más en cuenta la problemática de la mujer. Para llegar a la situación actual se ha tenido que pasar por las fases anteriores en las que se enfatizaban las crisis por las que pasan las mujeres que luego abortan para romper el principio heredado de que la vida humana no nacida también debe ser protegida. Y una vez roto ese principio con excepciones se fue colando poco a poco excepciones cada vez más amplias hasta llegar a que prevalezca el derecho al aborto sin necesidad de justificación, así ha ocurrido al menos en España. Si el derecho a la vida del no nacido ya no era un absoluto, dependerá más de lo subjetivo y el derecho de la mujer puede prevalecer sobre ello dependiendo de las opiniones. Un derecho primario a la vida antes de todos se hizo debatible, esta pensamos es la raíz del problema.

También porque emocionalmente la realidad de qué es un aborto suele permanecer oculta y sin embargo la problemática de la mujer se tiene presente, se la ve y lo otro no lo vemos. Y hasta causa cierto escándalo mostrar las imágenes de abortos reales, hay quien argumenta que mostrar esas imágenes hiere la sensibilidad, y se podría responder; pues si hiere la sensibilidad será por alguna razón. Quizás habría que empezar por redescubrir que supone un aborto, la imagen de ello es la de un pequeño ser humano y es dura es cierto, pero también es la verdad.







Los que recordamos los primeros debates para legalizar el aborto al principio en supuestos excepcionales, sabemos que entonces no se estaba acostumbrado a la permisividad actual y se defendían con claridad ideas semejantes a las del profesor Stéphane Mercier. Juan Pablo II en una visita a España en 1982 cuando estaba aún en debate legalizarlo afirmo en un acto multitudinario; "quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona ya concebida pero todavía no nacida, cometería una grave violación del orden moral, nunca se puede justificar la muerte de un inocente...". Juan Pablo II nos daba una pequeña catequesis sobre el derecho a la vida, una argumentación religiosa pero también racional, porque el aborto provocado supone el acto voluntario de matar una vida, que se justifica y hasta se promueve como un derecho en algunas legislaciones. Y se aprecia en las consecuencias, cuando es legalizado el número de abortos aumenta poco a poco hasta multiplicarse, pero no porque aumenten las situaciones de crisis sino porque aumenta la aceptación social y se acaba viendo como algo normal. Por ello es importante no dejar de denunciarlo aunque sea en contra de la opinión predominante.

Y luego hay excepciones y casos de crisis en los que la responsabilidad de la mujer está atenuada, pero si vemos las estadísticas apreciamos que los casos extremos luego son muy pocos.

Los que oímos y leímos los argumentos de JPII no podemos dejar de pensar que lo que decía era verdad, no sólo por ser las palabras del entonces Papa también porque estaba razonado, ¿y podemos pensar esa verdad ha cambiado con el tiempo?. Quizás sorprende que una universidad católica no permita una voz que discrepe con la mentalidad dominante, teniendo en cuenta las muchas que oímos a favor todos los días.






"Las opciones contra la vida proceden, a veces, de situaciones difíciles o incluso dramáticas de profundo sufrimiento, soledad, falta total de perspectivas económicas, depresión y angustia por el futuro. Estas circunstancias pueden atenuar incluso notablemente la responsabilidad subjetiva y la consiguiente culpabilidad de quienes hacen estas opciones en sí mismas moralmente malas. Sin embargo, hoy el problema va bastante más allá del obligado reconocimiento de estas situaciones personales. Está también en el plano cultural, social y político, donde presenta su aspecto más subversivo e inquietante en la tendencia, cada vez más frecuente, a interpretar estos delitos contra la vida como legítimas expresiones de la libertad individual, que deben reconocerse y ser protegidas como verdaderos y propios derechos.

De este modo se produce un cambio de trágicas consecuencias en el largo proceso histórico, que después de descubrir la idea de los « derechos humanos » —como derechos inherentes a cada persona y previos a toda Constitución y legislación de los Estados— incurre hoy en una sorprendente contradicción: justo en una época en la que se proclaman solemnemente los derechos inviolables de la persona y se afirma públicamente el valor de la vida, el derecho mismo a la vida queda prácticamente negado y conculcado, en particular en los momentos más emblemáticos de la existencia, como son el nacimiento y la muerte.

Por una parte, las varias declaraciones universales de los derechos del hombre y las múltiples iniciativas que se inspiran en ellas, afirman a nivel mundial una sensibilidad moral más atenta a reconocer el valor y la dignidad de todo ser humano en cuanto tal, sin distinción de raza, nacionalidad, religión, opinión política o clase social.

Por otra parte, a estas nobles declaraciones se contrapone lamentablemente en la realidad su trágica negación. Esta es aún más desconcertante y hasta escandalosa, precisamente por producirse en una sociedad que hace de la afirmación y de la tutela de los derechos humanos su objetivo principal y al mismo tiempo su motivo de orgullo. ¿Cómo poner de acuerdo estas repetidas afirmaciones de principios con la multiplicación continua y la difundida legitimación de los atentados contra la vida humana? ¿Cómo conciliar estas declaraciones con el rechazo del más débil, del más necesitado, del anciano y del recién concebido? Estos atentados van en una dirección exactamente contraria a la del respeto a la vida, y representan una amenaza frontal a toda la cultura de los derechos del hombre. Es una amenaza capaz, al límite, de poner en peligro el significado mismo de la convivencia democrática: nuestras ciudades corren el riesgo de pasar de ser sociedades de « con-vivientes » a sociedades de excluidos, marginados, rechazados y eliminados. Si además se dirige la mirada al horizonte mundial, ¿cómo no pensar que la afirmación misma de los derechos de las personas y de los pueblos se reduce a un ejercicio retórico estéril, como sucede en las altas reuniones internacionales, si no se desenmascara el egoísmo de los Países ricos que cierran el acceso al desarrollo de los Países pobres, o lo condicionan a absurdas prohibiciones de procreación, oponiendo el desarrollo al hombre? ¿No convendría quizá revisar los mismos modelos económicos, adoptados a menudo por los Estados incluso por influencias y condicionamientos de carácter internacional, que producen y favorecen situaciones de injusticia y violencia en las que se degrada y vulnera la vida humana de poblaciones enteras?

¿Dónde están las raíces de una contradicción tan sorprendente?

Podemos encontrarlas en valoraciones generales de orden cultural o moral, comenzando por aquella mentalidad que, tergiversando e incluso deformando el concepto de subjetividad, sólo reconoce como titular de derechos a quien se presenta con plena o, al menos, incipiente autonomía y sale de situaciones de total dependencia de los demás. Pero, ¿cómo conciliar esta postura con la exaltación del hombre como ser « indisponible »? La teoría de los derechos humanos se fundamenta precisamente en la consideración del hecho que el hombre, a diferencia de los animales y de las cosas, no puede ser sometido al dominio de nadie. También se debe señalar aquella lógica que tiende a identificar la dignidad personal con la capacidad de comunicación verbal y explícita y, en todo caso, experimentable. Está claro que, con estos presupuestos, no hay espacio en el mundo para quien, como el que ha de nacer o el moribundo, es un sujeto constitutivamente débil, que parece sometido en todo al cuidado de otras personas, dependiendo radicalmente de ellas, y que sólo sabe comunicarse mediante el lenguaje mudo de una profunda simbiosis de afectos. Es, por tanto, la fuerza que se hace criterio de opción y acción en las relaciones interpersonales y en la convivencia social. Pero esto es exactamente lo contrario de cuanto ha querido afirmar históricamente el Estado de derecho, como comunidad en la que a las « razones de la fuerza » sustituye la « fuerza de la razón ».

A otro nivel, el origen de la contradicción entre la solemne afirmación de los derechos del hombre y su trágica negación en la práctica, está en un concepto de libertad que exalta de modo absoluto al individuo, y no lo dispone a la solidaridad, a la plena acogida y al servicio del otro. Si es cierto que, a veces, la eliminación de la vida naciente o terminal se enmascara también bajo una forma malentendida de altruismo y piedad humana, no se puede negar que semejante cultura de muerte, en su conjunto, manifiesta una visión de la libertad muy individualista, que acaba por ser la libertad de los « más fuertes » contra los débiles destinados a sucumbir.

Precisamente en este sentido se puede interpretar la respuesta de Caín a la pregunta del Señor « ¿Dónde está tu hermano Abel? »: « No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano? » (Gn 4, 9).

Sí, cada hombre es « guarda de su hermano », porque Dios confía el hombre al hombre. Y es también en vista de este encargo que Dios da a cada hombre la libertad, que posee una esencial dimensión relacional. Es un gran don del Creador, puesta al servicio de la persona y de su realización mediante el don de sí misma y la acogida del otro. Sin embargo, cuando la libertad es absolutizada en clave individualista, se vacía de su contenido original y se contradice en su misma vocación y dignidad.

Hay un aspecto aún más profundo que acentuar: la libertad reniega de sí misma, se autodestruye y se dispone a la eliminación del otro cuando no reconoce ni respeta su vínculo constitutivo con la verdad. Cada vez que la libertad, queriendo emanciparse de cualquier tradición y autoridad, se cierra a las evidencias primarias de una verdad objetiva y común, fundamento de la vida personal y social, la persona acaba por asumir como única e indiscutible referencia para sus propias decisiones no ya la verdad sobre el bien o el mal, sino sólo su opinión subjetiva y mudable o, incluso, su interés egoísta y su capricho.

Con esta concepción de la libertad, la convivencia social se deteriora profundamente. Si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se llega inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse. De este modo la sociedad se convierte en un conjunto de individuos colocados unos junto a otros, pero sin vínculos recíprocos: cada cual quiere afirmarse independientemente de los demás, incluso haciendo prevalecer sus intereses. Sin embargo, frente a los intereses análogos de los otros, se ve obligado a buscar cualquier forma de compromiso, si se quiere garantizar a cada uno el máximo posible de libertad en la sociedad. Así, desaparece toda referencia a valores comunes y a una verdad absoluta para todos; la vida social se adentra en las arenas movedizas de un relativismo absoluto. Entonces todo es pactable, todo es negociable: incluso el primero de los derechos fundamentales, el de la vida.

Es lo que de hecho sucede también en el ámbito más propiamente político o estatal: el derecho originario e inalienable a la vida se pone en discusión o se niega sobre la base de un voto parlamentario o de la voluntad de una parte —aunque sea mayoritaria— de la población. Es el resultado nefasto de un relativismo que predomina incontrovertible: el « derecho » deja de ser tal porque no está ya fundamentado sólidamente en la inviolable dignidad de la persona, sino que queda sometido a la voluntad del más fuerte. De este modo la democracia, a pesar de sus reglas, va por un camino de totalitarismo fundamental. El Estado deja de ser la « casa común » donde todos pueden vivir según los principios de igualdad fundamental, y se transforma en Estado tirano, que presume de poder disponer de la vida de los más débiles e indefensos, desde el niño aún no nacido hasta el anciano, en nombre de una utilidad pública que no es otra cosa, en realidad, que el interés de algunos. Parece que todo acontece en el más firme respeto de la legalidad, al menos cuando las leyes que permiten el aborto o la eutanasia son votadas según las, así llamadas, reglas democráticas. Pero en realidad estamos sólo ante una trágica apariencia de legalidad, donde el ideal democrático, que es verdaderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de toda persona humana, es traicionado en sus mismas bases: « ¿Cómo es posible hablar todavía de dignidad de toda persona humana, cuando se permite matar a la más débil e inocente? ¿En nombre de qué justicia se realiza la más injusta de las discriminaciones entre las personas, declarando a algunas dignas de ser defendidas, mientras a otras se niega esta dignidad? ». Cuando se verifican estas condiciones, se han introducido ya los dinamismos que llevan a la disolución de una auténtica convivencia humana y a la disgregación de la misma realidad establecida".


Juan Pablo II


Evangelium vitae. Sobre el Valor y el Carácter Inviolable de la Vida Humana





jueves, 30 de marzo de 2017

Izquierda Unida se solidariza con la tuitera que hizo bromas con el atentado de Carrero Blanco










Y este fue el resultado del atentando, además del entonces presidente del gobierno murieron el conductor y un escolta;











lunes, 20 de marzo de 2017

La misa de tve2










Según el CIS alrededor del 70% de los españoles se declaran católicos y varios millones acuden a misa los domingos. De lo que se deduce que como colectivo los católicos son numéricamente de los que pagan más impuestos y también sale de sus impuestos parte de los sueldos de los representantes públicos. Haciendo una abstracción se podría decir que alrededor del 70% del sueldo de los diputados de Podemos (y de los otros partidos) sale de los impuestos de personas que se declaran católicos aunque no todos vayan regularmente a misa. Pero en España muchos políticos trabajan en contra de los intereses generales de las personas que se definen de esta religión que además de colaborar en pagarles su sueldo también a veces les votan, quizás sea una asignatura pendiente de los católicos ser algo más selectivos y apoyar al menos a quien luego no vaya contra sus intereses, por ejemplo los que intentan marginarles de la vida pública.

¿Los derechos que se reconocen a otros no se reconocen a los católicos como colectivo?, se supone que los políticos están para servir a los intereses de los ciudadanos en su variedad. El líder de Podemos puede no compartir la misa dominical ó incluso estar en contra de la religión católica, pero debería comprender que hay muchas personas que sí quieren que la televisión pública retrasmita la misa porque ellos la ven y no son ciudadanos de otra categoría y es posible que otros muchos programas no les interesen para nada.

Ha comentado Pablo Echenique perteneciente a Podemos que en las homilías de las Misas en TVE se emiten opiniones propias de la edad media, y le podríamos contestar, ¿entonces si en las homilías se tuviera en cuenta más las cosas como las ve su partido les parecería mejor las misas?. Es de prever que a lo largo del tiempo surjan controversias, ha ocurrió en el pasado y ocurrirá más adelante, porque la religión tiene principios que no cambian con el tiempo. Por eso la cuestión no es que las opiniones de la religión católica no se compartan sino que hay ciudadanos que se sienten vinculados a esta religión y tienen derecho a que se les tenga en cuenta porque en teoría los medios públicos deben estar al servicio también de ellos, que como otros colaboran a mantener con sus impuestos. Y además el cristianismo es parte de nuestra tradición cultural por eso es tan mayoritario entre los españoles los que se declaran católicos y menos los de otras confesiones ó no creyentes.




jueves, 9 de marzo de 2017

O ônibus tem direito de circular com essa propaganda?



Dice J. Ramón F. de la C. en su blog que no debemos imponer rígidamente nuestra propia manera de pensar y añade;

"Um ônibus pode também construir muros entre as pessoas, e não pontes entre elas......

E eu pergunto:

1. O ônibus tem direito de circular com essa propaganda?

2. As crianças "trans" tem direito de ser como elas desejam viver?

Qual a sua opinião?"



Pensamos que este autobús va dirigido a los padres que vean que a sus hijos les quieren enseñar que no hay dos sexos, hombre y mujer, y que la sexualidad se construye como un acto de la voluntad, un hombre se convierte en una mujer si lo desea y viceversa. Si hay padres que enseñan esto último a sus hijos no se lo van a impedir, aunque pensemos que se equivocan. Lo que se denuncia es que esto se enseñe a todos los niños aunque sus padres no lo quieran, y es más bien al contrario, se impone la ideología de género en algunos casos con amenazas se sanciones.

¿Estar contra esta ideología es ser homófobo?, creemos que no, que una cosa es promover el respeto a todos y otra asumir que el ser hombre y mujer es una construcción social. Hay que respetar a los que dicen se sienten de otro sexo, a los que tienen sobrepeso, a los tímidos, a los que caen mal, etc, y hasta a los que llaman ultracatólicos... por ser personas.

Si dejan de existir hombres y mujeres como dos sexos definidos y el modelo de familia que se llama tradicional, creemos que la mentalidad cristiana sobre la sexualidad se desmoronará, no al principio porque aún existe la inercia del concepto tradicional en las mentalidades pero sí en las siguientes generaciones que no van a conocerlo y van a conocer más la mentalidad de la ideología de género. Por eso al enseñar esa ideología a los niños en el fondo se les enseña relativismo, con la teórica intención de defender a los llamados niños trans se hace un perjuicio a las mentalidades de los menores, ya decimos aunque sus padres no lo quieran, ¿y no tendremos derecho al menos a decirlo?. Desde el punto de vista de la religión será difícil sostener que una persona pueda elegir el sexo quiere ser y como consecuencia que el modelo de familia sea algo relativo y que algunas cosas que haga sobre sobre su sexualidad no están bien, como tener relaciones fuera del matrimonio, etc.